LA LÁMPARA LUPA QUE USAN LOS QUE TRABAJAN CON EL DETALLE.
Vidrio óptico de verdad. Brazo de metal. Luz que no engaña.
Encendés la luz pareja, acercás el brazo, y volvés a ver lo que antes se te escapaba.
El ojo de la aguja. La línea de la cutícula. La marca en la placa. Sin forzar la vista, sin acercar la cara, con las dos manos libres para hacer lo tuyo.
La apoyás en tu mesa y la tenés siempre a mano.